miércoles, 14 de diciembre de 2016

Lamia

Lamia

Autor: Rayco Pulido
Editorial: Astiberri
Formato: 90 páginas, blanco y negro, tapa dura.
Año de publicación: 2016
Precio: 16€










Barcelona, 1943. El asesino más sanguinario que ha visto la ciudad anda suelto. Mauricio “Herr Doctor”, detective privado poco convencional, aparcará su ocupada agenda para dar caza al criminal. Por ahora sus clientes deberán esperar, entre ellos Laia, una mujer de 32 años, que pese a ser huérfana, ahora tiene todo lo que siempre ha deseado: un esposo que la quiere, un bebé en camino y un buen trabajo donde escribe para el programa radiofónico de más éxito, El consultorio de Elena Bosch. Laia es feliz… pero Laia vive una mentira.

Pocas veces en el panorama nacional un cómic despunta tan brillantemente y con la aprobación casi unánime de crítica y público como lo ha hecho Lamia, el último trabajo firmado por el autor canario Rayco Pulido (nuestra entrevista aquí). ¿Pero qué es lo que nos espera al abrir las páginas de este cómic?

En Lamia nos encontramos con una obra que obedece meticulosamente los cánones de la novela negra, si es que tal cosa es posible en un medio tan diferente como es el cómic. El autor canario logra aquí dar un salto de formato para adaptarlos y crear un relato en el que la suma de sus partes encaja a la perfección, como los engranajes de un reloj suizo.
Pero veámoslo por partes: tenemos una puesta en escena que nos retrotrae a una gran urbe durante los años 40, un entorno y una época casi obligada en el género más clásico, para el caso, la Barcelona de posguerra. Tenemos una sociedad mucho más férrea y hermética, cargada de claroscuros, contradicciones, ambientes turbios y estrictos convencionalismos sociales; en donde el papel de la mujer se convierte en un hilo conductor involuntario a servicio de una trama mayor. Tenemos a un reparto de personajes opacos y ambiguos. Y tenemos el misterio servido con un asesino en serie que siembra el terror en la ciudad, un detective de métodos poco ortodoxos o una joven cuyas relaciones y motivaciones se basan en las falsas apariencias casi desde la primera página.

Con todo ello Rayco Pulido logra elaborar un calculado plan, donde las pistas se van sirviendo a cuentagotas y donde tanto diálogos como elipsis cimientan un relato inteligente y sólido capaz de sorprender con este escalofriante retrato de época, tan ficticio como real.


   

En el apartado gráfico, el dibujo metódico y preciso de Rayco juega con la sencillez de sus líneas para retratar a sus personajes y escenarios, siempre con un dibujo pulcro, rotundo y de trazos cerrados. Y tampoco podemos obviar ese estricto blanco y negro con el que afronta esta obra, aprovechando los abundantes juegos de luces y sombras de una forma ineludiblemente apropiada para un género como éste.

Pero quizás una de las mayores virtudes de este trabajo resida en la gran amplitud del público al que puede alcanzar, pues ciertamente cumple sobradamente con las cualidades necesarias para satisfacer tanto a lectores habituales de cómic como a un público no necesariamente cercano al medio. Al fin y al cabo nos encontramos ante una lectura que por su temática, su tratamiento y su formato, goza de una versatilidad como pocas y la convierte en la elección perfecta para un público sin eiquetas.

Lamia llegó a las librerías de manos de Astiberri, en un tomo con formato de tapa dura y grandes dimensiones, al asequible precio de 16€.

En resumidas cuentas, todo un acierto tanto para lectores avezados como primerizos en el mundo del cómic y una lectura más que recomendada para los amantes del género negro. Desde luego un título al que esta semana le quiero conceder mi sello de aprobación del Capitán Latinoamérica.